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Test de precisión del ratón

Veinte dianas, que desaparecen cada vez más rápido. No falles.

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Sobre este test

La precisión al apuntar se juega en un compromiso bien documentado: cuanto más rápido se apunta, más se pasa de largo y más hay que corregir. Un movimiento de puntería se descompone normalmente en un impulso rápido que cubre la mayor parte de la distancia y luego uno o varios ajustes finos. Son esos ajustes los que la velocidad elimina, y por eso la precisión se hunde en cuanto se fuerza el ritmo. En una prueba de este tipo, un usuario corriente ronda el 55 al 70 por ciento de acierto una vez que las dianas se vuelven rápidas.

La configuración del ratón pesa más que la destreza. Una sensibilidad demasiado alta hace pasarse de largo sistemáticamente y obliga a corregir dos veces; demasiado baja impide llegar a las dianas lejanas en el tiempo disponible. El sensor y la superficie influyen en la regularidad del trayecto, y la aceleración activada en el sistema vuelve impredecible el mismo gesto según la velocidad a la que lo hagas, que es el peor enemigo de la precisión. Un ratón inalámbrico añade unos milisegundos de latencia, y un panel táctil cambia por completo la naturaleza del ejercicio, porque el dedo tiene que reposicionarse varias veces.

La medición tiene sus límites. Mezcla dos cosas: acertar la diana y llegar a tiempo, ya que las dianas perdidas por agotar el tiempo cuentan como fallos. No dice nada de tu precisión con objetivos en movimiento ni de tu comodidad en sesiones largas, donde la postura y el cansancio del hombro cuentan bastante más.

Cómo funciona

Aparecen veinte dianas, una tras otra, en posiciones y tamaños aleatorios. Cada una se queda visible durante un tiempo que se va reduciendo a lo largo de la partida. Cuenta como acierto cada diana tocada, y como fallo cada diana desaparecida antes de hacer clic y cada clic caído al lado. La puntuación es la proporción de aciertos sobre el conjunto de clics y dianas presentadas.

Este test se ofrece únicamente como entretenimiento. No constituye un diagnóstico ni una opinión profesional.